domingo, 14 de febrero de 2016

Casa Alberto, Madrid capital

Casa Alberto, un establecimiento de los de "toda la vida", es el claro ejemplo de lo que debería de ser y habitualmente no es.  es el claro ejemplo de que se puede conjugar el negocio, está siempre lleno, el público foráneo, gran cantidad de extranjeros y nacionales visitantes de la ciudad, y mantener la calidad del producto y una carta de platos tradicionales auténticos. Ubicado en pleno barrio de las letras, en la parte alta de la calle Huertas y a dos pasos de la Plaza de Santa Ana, es uno de los pocos establecimientos tradicionales no sólo por su fecha de apertura si no por su concepto de la restauración. Dividido en dos ambientes, comedor y bar, uno puede comer indistintamente tipo menú o de tapeo. la calidad de su cocina unida a la amabilidad, buen hacer y  capacidad de interacción con el cliente de su servicio hacen que la experiencia sea agradable en lo personal y en lo gastronómico. Sus callos, cocido, bacalao, manitas, croquetas... y el remate de una torrija de las especiales hacen que yo siempre consiga salir satisfecho como un cura.

Casa Alberto
Huertas, 18
28012 - Madrid
914 29 93 56

martes, 26 de enero de 2016

Mesón Casa Lucinio, Santiago Millas (León)

Comer cocido maragato parece haberse convertido en un deporte nacional. La zona bien merece la gran cantidad de visitantes que recibe y los pueblos y villas se han armado de gran cantidad de locales que ofrecen el emblemático plato. Como en todos los casos semejantes al olor del turismo y los dineros florecen las ofertas por doquier y, como siempre en semejantes circunstancias, no es oro todo lo que reluce o, dicho más apropiadamente, no es cocido maragato cabal todo lo que como tal se ofrece. No es el caso de este restaurante donde se puede comer el cocido maragato de toda la vida con carnes, berza y garbanzos tiernos y sabrosos como lo son los productos locales. Muy abundante y al módico precio de 20 € por persona incluida la bebida y el postre. Un lugar para comer como un cura sin dejarse la sotana en el intento.

Mesón Casa Lucinio
Plaza de los Bolos
Santiago Millas (León)
987691121/987630070
http://www.mesoncasalucinio.es/index.html

viernes, 22 de enero de 2016

Oscar, A Gudiña

Hace ya muchos años, aquellos años sesenta en los que la nacional VI tenía un ancho de carril y medio, y "el Oscar" ya era una parada obligada en los viajes entre Madrid y Orense. Los pepitos de ternera y la empanada eran motivo suficiente para no pasar por la puerta, allí, en lo alto del pueblo, frente a la estación, sin parar. Hace ya de eso cincuenta años, la carretera se ha ensanchado, dos veces, e incluso ha cambiado su trazado para desdoblarse, pero, a pesar de todo, es difícil pasar por A Gudiña. junto a A Gudiña, y no desviarse para tomar un tentempié o para comer. Difícilmente prescindo del caldo y de la empanada, pero sin perder de vista las carnes, excelsas, de ganadería local, tanto el vacuno como el porcino. Y tras una buena comida toca el postre. Ni son muchos ni son de diseño, pero en Oscar yo no perdono el mejor arroz con leche fuera de las fronteras asturianas, e incluso uno de los mejores si incluimos el principado.

Hostal Restaurante Oscar
Rúa Beato Sebastián de Aparicio, 86
32540 - A Gudiña
988 42 10 14

martes, 24 de noviembre de 2015

Mesón del Cantarero, Tarancón

Se puede decir que es un sitio de los de toda la vida. En la antigua carretera de Madrid a Valencia justo a la entrada del pueblo este restaurante de los de siempre tiene una amplia carta en la que incluye una selección de platos de la cocina conquense. El cuchifrito, el morteruelo, los zarajos, el ajoarriero, las migas de pastor... son especialidades que no debe de perderse una vez acomodado a la mesa. Si quiere comer como un cura compensa desviarse de la autovía y hacer un alto en este local

Mesón del Cantarero
Avenida del progreso, 30
16400 Tarancón (Cuenca)
969320533

www.mesondelcantarero.com

sábado, 12 de septiembre de 2015

Trasiego, Gijón

Descubrir a estas alturas las excelencias de la cocina asturiana, de la antigua y de la no tan antigua, sería una osadía. Confieso mi enamoramiento de sus quesos, de sus guisos y de su sidra bebida in situ. Se come bien en cualquier sitio, muy bien en la mayoría y excelentemente en bastantes porque la cocina asturiana, como casi todas las del norte, es una cocina donde se parte de una materia prima de gran calidad. Carnes, quesos, hortalizas y pescados son dignos de mención. Por eso cuando selecciono un sitio para comer me fijo mucho en que sea popular, en que la gente que llena las mesas tenga pinta de parroquiano habitual o foráneo esclavo del disfrute. Trasiego es una casa de comidas con opción de bar, por lo que puedes comer de tapas, menú o a la carta indistintamente. Yo, concretamente, comí de menú porque me pareció que la oferta era lo suficientemente satisfactoria para no tener que adentrarme en la carta. Por 12 euros por persona poder elegir entre cuatro primeros, cuatro segundos y una amplia selección de postres caseros y frutas me pareció una oferta suficiente. Tomamos lentejas, ricas y abundantes -te ponen la sopera para que te sirvas-, una sabrosa cecina con virutas de parmesano, unos excelentes escalopines al cabrales, excelente la carne de ternera como solo lo suele ser en el norte, muy rica y bien ligada la salsa de cabrales y patatas fritas de verdad, no congeladas o raras. Acabamos con un rico arroz con leche. Yo además acompañé mi comida con un vermut propio de la casa muy agradable. El resultado fianl un servicio rápido, amable y correcto por parte de una de las dueñas que atiende a la sala y una comida satisfactoria. Puedo decir, sin ambajes, que comí como un cura y que estoy presto para probar esos callos y esa fabada que comenté con la propietaria.

Restaurante Trasiego
Santa Doradía, 2
Gijón
985 33 25 68

viernes, 28 de agosto de 2015

La Bomba Bar, Madrid capital

La calle Costa Rica siempre ha sido rica en locales de restauración y terrazas. Se alternan, sin pisarse, bares, restaurantes y franquicias que reposan mesa y sillas en sus amplias aceras y que promueven una cita futura cada vez que pasas en coche y ves que prácticamente todas están llenas de gente disfrutando del momento. pero esa cita va habitualmente posponiéndose sin que encuentres el momento porque la ubicación es más propia de los vecinos del lugar que de las gentes de paso. Claro que esto siempre puede cambiar si encuentras ese sitio que te da algo que aprecies y que lo convierta en un lugar singular y deseable. Y eso es lo que a mi me ha sucedido el otro día, un día de esos en que las circunstancias te ponen en un lugar, a una hora, y con unas perspectivas que te obligan a buscar refugio y reparación allí donde te encuentras. Paseas un poco, observas el público, la carta, lo que hay en las mesas, el ambiente, sin llegarte a decidir hasta que de repente se te ilumina algo y decides. hay veces en que aún meses después te preguntas que se te ha iluminado, pero otras la satisfacción de la elección se suma a la del consumo. Y eso es lo que me sucedió con este bar. Vermut de grifo, Zarro, y un revuelto de judías verdes y setas, que suele prometer insulsez, al centro, como tapa, sabroso. Después un menú de salmorejo, rico y un rabo de toro, muy rico, y unas excepcionales, por cantidad, precio y calidad, tapas de callos y de caracoles. Los callos sabrosísimos y los caracoles, receta propia de la casa, de chuparse hasta los codos. El precio absolutamente ajustado nos dejó con las ganas y la determinación de repetir. Recomendado.

La Bomba Bar
Costa Rica, 20
28016 Madrid
91 350 68 61

domingo, 16 de agosto de 2015

Frigideiras do Cantinho, Braga (Portugal)

Visitar Braga es siempre un placer por su vida, sus calles comerciales y sus monumentos, pero, precisamente por eso y por su vocación turística, elegir un lugar en el que comer exige una cierta paciencia. Descartados de antemanos productos globalizados y franquicias, lo mejor es aprovechar el paseo por sus preciosas calles para husmear con disimulo que es lo que se come en cada terraza y leer con parsimonia la escasa información que sobre lo que se puede degustar figura en las pizarras que te encuentras en las aceras. Es una costumbre, la de exhibir las cartas en el exterior para que puedas leer tranquilamente la oferta de cocina y sus precios, que en Portugal se echa de menos. Bacalao, sin duda, prioritario, pero ¿con cual de las cientos de recetas que en este país se cocina?
En fin, que paseando, paseando llegamos a este local y comprobamos que el público mayoritario era local, popular y de una cierta edad, que en las mesas se servía principalmente bacalao al horno y bacalao dourada y que además en todas las mesas servían una especie de pasteles con guarnición en tanto particulares, las frigideiras que dan nombre al local.  ¿Que que es una frigideira? Un relleno de carne picada arropada por una masa de hojaldre finísimo que fabrican durante más de tres horas en el mismo local con una calidad y sabor que hacen del tabajo un éxito. El bacalao muy rico, las frigideiras un hallazgo y alguna otra cosa que tomamos, como una lengua guisada y una sopa de repollo, no desmerecieron. El precio, bien comidos, bien bebidos y excelentemente servidos, no llegó a 12 € por persona. Para mi muy recomendable.

Frigideiras do Cantinho
Largo Sant Joao de Souto, 1
4700-326 Braga
253263991
http://frigideirasdocantinho.pt/