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domingo, 14 de febrero de 2016

Casa Alberto, Madrid capital

Casa Alberto, un establecimiento de los de "toda la vida", es el claro ejemplo de lo que debería de ser y habitualmente no es.  es el claro ejemplo de que se puede conjugar el negocio, está siempre lleno, el público foráneo, gran cantidad de extranjeros y nacionales visitantes de la ciudad, y mantener la calidad del producto y una carta de platos tradicionales auténticos. Ubicado en pleno barrio de las letras, en la parte alta de la calle Huertas y a dos pasos de la Plaza de Santa Ana, es uno de los pocos establecimientos tradicionales no sólo por su fecha de apertura si no por su concepto de la restauración. Dividido en dos ambientes, comedor y bar, uno puede comer indistintamente tipo menú o de tapeo. la calidad de su cocina unida a la amabilidad, buen hacer y  capacidad de interacción con el cliente de su servicio hacen que la experiencia sea agradable en lo personal y en lo gastronómico. Sus callos, cocido, bacalao, manitas, croquetas... y el remate de una torrija de las especiales hacen que yo siempre consiga salir satisfecho como un cura.

Casa Alberto
Huertas, 18
28012 - Madrid
914 29 93 56

domingo, 16 de agosto de 2015

Frigideiras do Cantinho, Braga (Portugal)

Visitar Braga es siempre un placer por su vida, sus calles comerciales y sus monumentos, pero, precisamente por eso y por su vocación turística, elegir un lugar en el que comer exige una cierta paciencia. Descartados de antemanos productos globalizados y franquicias, lo mejor es aprovechar el paseo por sus preciosas calles para husmear con disimulo que es lo que se come en cada terraza y leer con parsimonia la escasa información que sobre lo que se puede degustar figura en las pizarras que te encuentras en las aceras. Es una costumbre, la de exhibir las cartas en el exterior para que puedas leer tranquilamente la oferta de cocina y sus precios, que en Portugal se echa de menos. Bacalao, sin duda, prioritario, pero ¿con cual de las cientos de recetas que en este país se cocina?
En fin, que paseando, paseando llegamos a este local y comprobamos que el público mayoritario era local, popular y de una cierta edad, que en las mesas se servía principalmente bacalao al horno y bacalao dourada y que además en todas las mesas servían una especie de pasteles con guarnición en tanto particulares, las frigideiras que dan nombre al local.  ¿Que que es una frigideira? Un relleno de carne picada arropada por una masa de hojaldre finísimo que fabrican durante más de tres horas en el mismo local con una calidad y sabor que hacen del tabajo un éxito. El bacalao muy rico, las frigideiras un hallazgo y alguna otra cosa que tomamos, como una lengua guisada y una sopa de repollo, no desmerecieron. El precio, bien comidos, bien bebidos y excelentemente servidos, no llegó a 12 € por persona. Para mi muy recomendable.

Frigideiras do Cantinho
Largo Sant Joao de Souto, 1
4700-326 Braga
253263991
http://frigideirasdocantinho.pt/

lunes, 26 de enero de 2015

Casa Revuelta, Madrid capital

Un problema, entrar. He visto hasta hacer cola en fechas significativas para acceder al local. Pero una vez superada la barrera merece la pena el esfuerzo y las incomodidades. Se podría decir que es un local que fomenta el contacto humano, o incluso que tiene derecho a roce. A casa Revuelta se va a comer lo que hay. Bacalao frito en primer lugar. Unas buenas tajadas de un buen bacalao bien rebozado, bien frito, que deja el regusto y ganas de repetir. Torreznos todos los días. Sustanciosos aunque la ración sea un poco escasa. Y por último el plato del día que pueden ser unos sabrosísimos calamares en su tinta o sus afamados callos. Vino a granel, vermut de grifo, servicio rápido y precios correctos completan un local que para mi gusto es muy recomendable.
Sirve de especial alabanza el que a pesar de estar situado en plena zona de turisteo ni su producto, ni su calidad, ni sus precios se han rendido a la facilona salida que la mayoría de locales de su alrededor han elegido.

domingo, 4 de enero de 2015

Nata Lisboa, Madrid Capital

Este comentario tiene subtítulo,  el sabor de la franquicia. Y es que hasta el día de ayer, a pesar de mi oposición frontal a esta epidemia de la restauración, no me había dado cuenta hasta que punto las franquicias son todas iguales en cuanto a cocina y sabor se refieren.

Paseaba yo por los alrededores de la Plaza Mayor de Madrid con la repetida idea de tomar un par de tapas y volverme a casa comido sin contar con que el soleado, aunque gélido, día y las fechas festivas hacían de la zona el lugar de encuentro de la mitad de los habitantes del mundo, o más. 

Imposible entrar en Casa Revuelta, con cola, en Casa Antonio, hasta los topes los bares donde se despachaban a ritmo frenético los bocadillos de calamares, que añoranza de los viejos y sabrosos bocadillos que ya no se encuentran, tanto que la gente se acomodaba en cualquier lugar de la calle para comer. Y era tanta la imposibilidad que decidimos probar algo diferente.

En nuestro discurrir habíamos pasado por un local que anunciaba sabores de Portugal, bacalao preparado de varias formas, arroz de pato y varias especialidades, pocas, de la cocina portuguesa más. Así que dada la imposibilidad de entrar en los locales que merecen la pena en la zona y dada nuestra amplia experiencia en la cocina portuguesa del norte decidimos probar la propuesta.

El servicio de gran amabilidad, pero ya hubo un detalle que nos puso sobre aviso. En la carta junto al bacalao a la portuguesa, que por su enunciado debía de ser a "A Narcisa", y a pesar de lo temprano de la hora y escasez de clientes, figuraba la palabra agotado. Solo se me ocurría una explicación, que luego se confirmó, los platos son precocinados y solo se calientan y se sirven.

Las bebidas son todas portuguesas, la cerveza, los zumos, los vinos y los licores, y todos los que visitamos Portugal con cierta asiduidad conocemos la "Super Bock", el "Sumol", los vinos, excelentes vinos, portugueses y su amplia variedad de licores.

Pedimos un buñuelo de bacalao, una empanadilla de cochinillo, una empanadilla de camarones y un bacalhao con pan de maíz, que parecía una variación sobre el bacalhao "a broa" que tanto me gusta. Los fritos eran casi pura masa y hacían añorar las empanadillas congeladas que ponen de aperitivo en los bares madrileños y el bacalao merece un capítulo aparte. El enunciado era un plato a capas de bacalao, espinacas y bechamel. La de bechamel era gruesa, la de bacalao suficiente aunque el bacalao era absolutamente insípido y la de espinacas... bueno tal vez hubiera espinacas y yo no las aprecié, ni las ví. A cambio había una capa de dados de patata que no me atrevo a decir que fuera congelada, pero lo pienso. El resultado final era un plato de bechamel con tropezones diversos que no aportaban nada al sabor. 

Aunque esta crítica parezca descarnada no lo es. No sería diferente lo que dijera de cadenas nacionales que están en la mente de todos y que pueblan nuestros lugares habituales de picoteo. Y por eso, porque no sería diferente es por lo que al principio hablaba del sabor de la franquicia, 

En todo caso y como para gustos hay colores yo recomendaría a todos los lectores de este comentario, y si nunca les han parecido mal las franquicias nacionales y extranjeras tan al uso, que hagan su propia prueba y saquen sus propias conclusiones. Yo por mi parte lo considero no recomendado y hago votos por una pronta visita a Portugal que me restituya sensaciones.

Nata Lisboa
Pastelaria Regional Portuguesa, S.L.
Imperial, 18
28012  Madrid



domingo, 16 de febrero de 2014

La Casa de las Torrijas, Madrid Capital

Iniciemos la crónica con un llanto. El que no la visite pronto posiblemente no llegue a conocerla. Taberna de principios del siglo XX su verdadero nombre es "El As de los Vinos" y su especialidad evidente las torrijas con vino dulce. He de reconocer que me encantan la torrijas y que allá donde voy y las veo las pido, pero no me esperaba el impacto de probar estas. Su interior es cremoso como una bechamel, pero dulce en el punto justo, no empalaga pero pide el siguiente bocado con premura y efusión. La primera sensacion, en la punta de la lengua, el regustillo del vino dulce, después el dulzor de la crema y finalmente el vacío que reclama más. El exterior saturado de azúcar, irregular, torrijas hechas una a una, según se requieren, y con un rebozado que dictamina la exactitud del punto de sartén. Una explosión de placer. Pero como no solo de torrijas vive el hombre la cocinera de toda la vida prepara unos magníficos platos caseros entre los que destacan el cocido y los pinchos de bacalao

Me reitero en mi recomendación inicial. Vaya pronto, el dueño, Rufino, y la cocinera están próximos la jubilación y no tienen heredero conocido ni ningún preboste que se interese por lo que será una perdida irreparable. Otra más. Muy recomendado

As de los Vinos
Casa de las Torrijas
C/ Paz, 4
28012 Madrid
915321473


jueves, 12 de septiembre de 2013

Casa Labra, Madrid capital

Este emblemático local del centro de Madrid tiene el gran mérito de mantener una oferta limitada pero de una calidad continua a lo largo de sus ya muchísimos años en el imaginario de los locales madrileños. Nadie que conozca un poco la capital puede pensar en el bacalao sin pensar en Casa Labra.

He dicho que la oferta es limitada, he sido limitado en mi comentario, es limitadísima. Bacalao rebozado, croquetas de bacalao, banderillas y empanadillas de carne. Para beber yo siempre me acojo al vermut español, servido en sus vasitos pequeños sin ningún aditamento cítrico ni hielo, a lo clásico. Es lo que hay. Eso si, todo rico, o al menos a mi gusto. El servicio de bebida rápido y el de comida peculiar.

He visto a gente molestarse y marcharse porque hay que hacer cola para pedir las tapas. es verdad hay que hacer cola que te garantiza el que serás servido justo cuando te toca y eso en un local que a veces esta hasta los topes es de agradecer. Es algo más incómodo cuando vas solo porque si quieres mesa la tienes que dejar en lo que vas a recoger la comida y siempre puede haber algún listo que no respete el que tu tengas la bebida servida, pero en todo caso el sistema elegido por el local y la opción de quedarse o irse es personal.

Para mi la taberna es un lugar recomendado y que me gusta visitar cuando estoy por la zona.

Anexo a la taberna hay un pequeño comedor en el que se sirven cocido, varias especialidades de bacalao, albóndigas y callos, o lo que es lo mismo cocina tradicional. Espero poder visitarlo en breve y poder dar una idea. El restaurante provisionalmente S/C

Casa Labra
C/ Tetuan, 12
28013 - Madrid