domingo, 4 de enero de 2015

Nata Lisboa, Madrid Capital

Este comentario tiene subtítulo,  el sabor de la franquicia. Y es que hasta el día de ayer, a pesar de mi oposición frontal a esta epidemia de la restauración, no me había dado cuenta hasta que punto las franquicias son todas iguales en cuanto a cocina y sabor se refieren.

Paseaba yo por los alrededores de la Plaza Mayor de Madrid con la repetida idea de tomar un par de tapas y volverme a casa comido sin contar con que el soleado, aunque gélido, día y las fechas festivas hacían de la zona el lugar de encuentro de la mitad de los habitantes del mundo, o más. 

Imposible entrar en Casa Revuelta, con cola, en Casa Antonio, hasta los topes los bares donde se despachaban a ritmo frenético los bocadillos de calamares, que añoranza de los viejos y sabrosos bocadillos que ya no se encuentran, tanto que la gente se acomodaba en cualquier lugar de la calle para comer. Y era tanta la imposibilidad que decidimos probar algo diferente.

En nuestro discurrir habíamos pasado por un local que anunciaba sabores de Portugal, bacalao preparado de varias formas, arroz de pato y varias especialidades, pocas, de la cocina portuguesa más. Así que dada la imposibilidad de entrar en los locales que merecen la pena en la zona y dada nuestra amplia experiencia en la cocina portuguesa del norte decidimos probar la propuesta.

El servicio de gran amabilidad, pero ya hubo un detalle que nos puso sobre aviso. En la carta junto al bacalao a la portuguesa, que por su enunciado debía de ser a "A Narcisa", y a pesar de lo temprano de la hora y escasez de clientes, figuraba la palabra agotado. Solo se me ocurría una explicación, que luego se confirmó, los platos son precocinados y solo se calientan y se sirven.

Las bebidas son todas portuguesas, la cerveza, los zumos, los vinos y los licores, y todos los que visitamos Portugal con cierta asiduidad conocemos la "Super Bock", el "Sumol", los vinos, excelentes vinos, portugueses y su amplia variedad de licores.

Pedimos un buñuelo de bacalao, una empanadilla de cochinillo, una empanadilla de camarones y un bacalhao con pan de maíz, que parecía una variación sobre el bacalhao "a broa" que tanto me gusta. Los fritos eran casi pura masa y hacían añorar las empanadillas congeladas que ponen de aperitivo en los bares madrileños y el bacalao merece un capítulo aparte. El enunciado era un plato a capas de bacalao, espinacas y bechamel. La de bechamel era gruesa, la de bacalao suficiente aunque el bacalao era absolutamente insípido y la de espinacas... bueno tal vez hubiera espinacas y yo no las aprecié, ni las ví. A cambio había una capa de dados de patata que no me atrevo a decir que fuera congelada, pero lo pienso. El resultado final era un plato de bechamel con tropezones diversos que no aportaban nada al sabor. 

Aunque esta crítica parezca descarnada no lo es. No sería diferente lo que dijera de cadenas nacionales que están en la mente de todos y que pueblan nuestros lugares habituales de picoteo. Y por eso, porque no sería diferente es por lo que al principio hablaba del sabor de la franquicia, 

En todo caso y como para gustos hay colores yo recomendaría a todos los lectores de este comentario, y si nunca les han parecido mal las franquicias nacionales y extranjeras tan al uso, que hagan su propia prueba y saquen sus propias conclusiones. Yo por mi parte lo considero no recomendado y hago votos por una pronta visita a Portugal que me restituya sensaciones.

Nata Lisboa
Pastelaria Regional Portuguesa, S.L.
Imperial, 18
28012  Madrid



jueves, 18 de diciembre de 2014

Casa Emeterio, Tres Cantos

El peor problema de Casa Emeterio es que depende del boca a boca por su enclave, su mayor virtud que el boca a boca le funciona porque sus clientes le son fieles, y con motivo.

Yo accedí a este restaurante por este medio y me convenció lo suficiente como para tener la intención de repetir y el descaro de comentar con Raúl, dueño, hijo del dueño, algunos pequeños detalles mejorables.

El servicio estupendo empezando por el mismo Raúl, entusiasta de lo suyo e incansable saludando, aconsejando y dirigiendo. Buenos vinos y estupenda comida con una muy cuidada selección de materia prima, empezando por vinos poco conocidos que Raúl presenta con esmero.

Su padre en los fogones ofrece una carta clásica pero en la que se permite hacer algo que a mí, personalmente, me encanta. Fusión tradicional. ¿Que esto que es lo que es? pues por ejemplo mezclar en un plato un pulpo a la brasa, magnífico de punto y sabroso, con unas patatas revolconas lo suficientemente suaves para no comerse el pulpo y lo suficientemente sabrosas como para poderse comer solas. Unas alcachofitas a la plancha, con el único pero de un poquito bravas las puntas, con una salsa romescu magnífica de sabor aunque tal vez un poco corta de fruto seco.

Y finalmente la carne, de vaca, bien de punto, bien de temperatura y servida en barro para que conserve todo lo posible el calor. La carne de vaca, vaca, con su tiempo de maceración bien medido y sabrosa.

El precio se paga a gusto sin que se pueda considerar caro y el resultado final compensa el desplazamiento. Para mi muy recomendable.

Casa Emeterio
Sector Embarcaciones, 23
28760 Tres Cantos (Madrid)

91 804 03 50

miércoles, 5 de noviembre de 2014

La Recova, Málaga capital

Un lugar largo estrecho lleno de cerámica y antigüedades con una pequeña barra y cuatro mesas al fondo. Eso es la recova, pero con todo el encanto de bebidas a granel, el vermut, el moscatel, el pajarete, y la venta de miel y mermeladas de buena calidad. Es para desayunar el típico desayuno del local, pan con unas cuencos con manteca colorada, con aceite... hasta cinco posibilidades diferentes y apetitosas. Y los viernes cuchareo, tapas de cuchara que merece la pena probar. Algo diferente y con encanto. Una tienda en la que tapear. Recomendado.

Bar y Cafetería Mercado del Carmen, Málaga capital

No todos los días son fiesta, no todos los días son un desafío gastronómico ni una carrera por la receta perfecta. Los días de diario, los días normales, cuando estás fuera de casa lo único que se puede pedir es comer en un lugar correcto, buena calidad, cocina honesta y precio ajustado. Eso es lo que se consigue en este restaurante de diario ubicado dentro, y terraza anexa, del Mercado del Carmen. Buen pescado, buen marisco y una atención rápida y amable. Recomendado.


Bar y Cafetería Mercado del Carmen
Mercado del Carmen
Entrada por C/ Plazade toros vieja o por C/ Eslava
Málaga

Y su hermano

Nuestra Señora del Gran Poder
Plaza de la Misericordia
Málaga 

Arte de Cozina, Antequera

Hacer las cosas bien es importante. Hacerlas con cariño y convicción también. Charo las hace juntando todos estos ingredientes y con un toque de investigación e interés por recuperar la cocina que recuerda de su niñez. Y el resultado es inevitable, excelente. Todos los platos que probamos, casi todos ellos recuperación de recetas antiguas, fueron muy de nuestro agrado, el potaje de castañas, el "empedraillo", el guiso de patas y el guiso de garbanzos con sepia. Y también los postres. El local merece la pena verse por si mismo y si tu hambre no da como para ocupar una mesa el bar anexo "Arte de Tapas", te permite degustar prácticamente lo mismo en cantidades más llevaderas. El resultado final en cuanto a precio correcto, en cuanto a servicio muy amable, en cuanto a la labor que está llevando a cabo, impagable. Yo desde luego comí como un cura y tengo intención de repetir a la más mínima oportunidad. 

domingo, 12 de octubre de 2014

Casa Conchi, Rascafría

Como en todos los restaurantes de Rascafría conviene reservar o ir con resignación cristiana y sin hora fija para comer. Tanto el interior como la terraza, ahora equipada con estufas para tiempos más inclementes, suelen estar llenos a rebosar de un primer turno que se pone en marcha a las 14.00 horas y que funciona bajo reserva, a partir de ahí el segundo turno, que lo hay, entra cuando alguién del primero se levanta. Al contrario que en otros muchos restaurantes aquí nadie te presiona para comer rápido y levantarte, cosa que es de agradecer.

Comimos un hojaldre con puerros, lo hay también con boletus en la época, francamente bueno, unos chipirones en su tinta ricos una sopa castellana que a pesar de estar muy buena era peculiar, era en realidad una sopa de cocido con pan y jamón, y unos callos que fueron la cenicienta de la comida, mejorables. De los postres conviene destacar la milhojas de crema y nata y unos flanes correctos. Vimos pasar y consumir con alabanzas diferentes platos de carne y caza y algunos otros de cuchara.

Cabe destacar la atención de Conchi, siempre pendiente y atenta, y en general de todo el personal. 

Para mí un lugar recomendable con potencial para poder ser algo más pero tal vez acomodado.

Casa Conchi
Rosario, 23
Rascafría
918691367


jueves, 21 de agosto de 2014

Casa Chaver, Figueiró

Debo empezar mi comentario por una confesión: Cuando voy a ver a Suso voy a casa de un amigo. Llevo muchos años visitando Casa Chaver y disfrutando de su cocina, corta, y su reposteria, cuando la tiene, pero hace un par de años, y por circunstancias personales, Suso tuvo un bache del que a dia de hoy se ha recuperado. La irrupción de Tere en la cocina y su toque personal y la recuperación de la repostería propia que antes era obra de la madre de Suso y ahora de él mismo, de esos flanes y leche frita dignos de llorar un poco por su efímera existencia, hacen que recordemos los mejores tiempos pasados.

La carta es siempre corta: concejales (trozos de bacalao pequeños, rebozados y fritos), pimientos de Padrón, calamares, tortilla, huevos fritos con patatas y chorizo o zorza son las propuestas habituales del lugar aunque siempre suele haber alguna cosa más, pero si quiere algo
especial llame antes y conciértelo, merece la pena. Los callos, el estofado, el conejo a la cazadora, la lamprea, la empanada... no le van a decepcionar.

No olvide intentar los postres, o reservarlos, no se arrepentirá, como no se arrepentirá de probar el albariño de la casa y los chupitos de remate.

Tras una cuenta ajustada podrá comprobar que ha comido como un cura de los de antes y además habrá disfrutado de un ambiente casero y cordial

Casa Chaver
Plaza de la Iglesia
Figueiró