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miércoles, 1 de noviembre de 2017

Mesón Oriental, Rueda

Como todos los locales situados en pueblos por los que pasaban las carreteras nacionales este masón ha conocido tiempos más concurridos, pero, al contrario que muchos, en vez de rendir su calidad a tiempos mejores ha mantenido la identidad de su cocina tanto en producto como en preparación. Para mí es una parada referencial cuando las circunstancias me sitúan en hora y cercanía. La posibilidad de comer a la carta, de menú o con raciones no implica ninguna renuncia a variedad, cantidad o calidad. Me encanta la sopa castellana, los callos o las chuletillas de cordero, comiendo de ración y aprovechando para charlar un rato con el fundador y su hijo que habitualmente habitan en la barra. Cazadores entusiastas y entusiastas de la vida y de lo que hacen. Así da gusto y se disfruta más de lo que comes. El precio razonable, para comer como un cura. Yo se lo recomiendo a todos los que las circunstancias coloquen en sus proximidades.

Mesón Oriental
Calle Santísimo Cristo, 122
47490 Rueda, Valladolid
983 86 85 79




domingo, 20 de agosto de 2017

Fuchela, O Carbaliiño

Hace tiempo ya que se sabe que el pulpo se pesca en la costa pero se degusta en el interior. Y si este saber es incuestionable es en parte culpa de las pulpeiras de O Carballiño que han hecho de este manjar y su forma de prepararlo en las ferias un emblema de las gastronomía gallega y un aporte a una supuesta gastronomía global española. Pero no todas las pulpeiras van las feria, ni todos los pulpos se preparan de la misma forma, ni solo de pulpo vive el hombre. Este local de O Carballiño, que se denomina pulpería, cafetería y cervecería, y no restaurante, tiene una amplia carta de carnes, pulpos y otras especialidades preparadas con el mimo que la calidad de la materia prima merece. Cualquier cosa que pida bien estará, pero no olvide probar los rabos de pulpo a la sal, porque es en esta preparación donde el placer de comer pulpo se puede hacer religión. Y dado que estamos en O Carballiño no hay duda en el postre, unas cañitas fritas con crema. El precio bien , la atención buena, incluso la de Juan, "uno de los dueños", ligeramente enfadado con una imprecisión que alguien nos había transmitido. Para comer como un cura. Y a la hora del chupito no olvide que está usted en Orense, el licorcafé es lo que corresponde.



Fuchela
Avenida 25 Xullo 48-50
988274618
pulperiafuchela.com




https://www.google.es/maps/place/Pulperia+Fuchela/@42.4319098,-8.0713993,15z/data=!4m2!3m1!1s0x0:0x4240439dae03dfe7?sa=X&ved=0ahUKEwisqI_l19TVAhVPrRQKHenIAekQ_BIIejAK




sábado, 22 de julio de 2017

Reyes, Madrid capital

Una cosa es la moda y otra el comer bien. Una cosa es el marketing y otra la cocina. Una cosa es decir y otra hacer. Y en este blog procuro mencionar a los que hacen en la cocina que podamos comer bien, o, incluso, mejor que bien. Y ese es el caso de este bar marisquería ubicado en una zona árida para las modas actuales. Un lugar en el que el marketing se produce con la llegada de los alimentos a la mesa pero que ya empezó a trabajarse a la hora de comprar y a la hora de elaborar lo comprado en la cocina. El lugar es familiar,la madre en la cocina y los hijos atendiendo al público. Así que uno tiene la sensación de que está comiendo en casa de... más que en un restaurante. No puedo juzgar por lo no probado aunque la pinta que tenían la cosas que pasaban, y los aromas, eran para probarlo todo. Al final nos decidimos por pulpo a' feira y una merluza a la gallega. El pulpo de los de la ría, de los que trae Enrique en sus excursiones a A Guarda, y la merluza, aparte de rica, acompañada de una ajada exquisita y unas patatas a la altura. Es verdad que las nécoras nos bajaron un poco el nivel, pero no fueron más que un complemento. Desde luego volveré para probar ese caldo del que me han hablado y un guiso de patatas con carne de menú que vi pasar y que merece un esfuerzo. Comimos como curas a un precio razonable. Recomendado.


Reyes, Bar Marisquería
Emilia, 32 
28029 Madrid

91 315 10 12
www.marisqueriareyes.com

domingo, 16 de julio de 2017

Mesón Sabory, Hiendelaencina

Desde Jadraque,  Atienza o Torija puede desplazarse uno para comer en este mesón y le garantizo que quedará satisfecho. Tampoco Brihuega, Guadalajara o Medinaceli están excesivamente retirados y los kilometros que puedan hacerse quedan sobradamente compensados. Menú único, que varía ligeramente según la época y las materias primas disponibles. Menú de asado o menú de carne a la brasa. Varía únicamente el plato fuerte. A mí me sirvieron un guiso de asadura, una ensalada de excelente tomate y un plato de patatas bravas antes de que pudiera abrir la boca, o para abrirla en ente caso. Siguió un torrezno excelente, dos trozos de morcilla de Burgos y un picadillo de matanza. Además te ofrecen repetir si de algo consideras que te quedas con ganas. Y finalmente el asado, de cabrito como marca la zona, acompañado de otra ensalada. Excelente. De los mejores asados, mas tiernos y sabrosos que he comido últimamente. Para rematar una selección de postres entre los que destaca el flan. Casero, rico, rico. Para hacer honor a las cantidades de comida a la hora del chupito te ponen una botella mediana para que no pases necesidad. Yo pagué 35 euros por persona y me pareció más que razonable, incluso barato. Muy recomendable para comer como un cura. De la entidad de las raciones dan fe las fotos. Mejor reserve.


Mesón Sabory
Plaza Mayor, 9
Hiendelaencina (Guadalajara)
949899019
www.mesonsabory.com

miércoles, 1 de junio de 2016

Casa Clara, Oliva

La autopista de Valencia a Alicante ha dejado este bar a pie de carretera en una situación un tanto desangelada. Eso y que pasa desapercibida si circulas por la antigua nacional. No es más que un bar más y su aspecto de casa vieja no hace que repares en él fácilmente. En el tramo de carretera que va de Oliva a Denia, junto a uno de los innumerables canales y riachuelos que surcan la zona Casa Clara encierra algunos tesoros dignos de una parada y una satisfacción. ¿La especialidad? Anguila, angulas y paellas reza la tarjeta. De las paellas hay poco por decir, en la zona suelen comerse desde correctas a magnífica, pero si usted quiere comer un all i pebre como manda la tradición y demandan las papilas gustativas ávidas de disfrutar los placeres casi olvidados no la deje de lado. Haga un esfuerzo, sálgase de la utopista y dele una oportunidad a una experiencia que me agradecerá. Cuando pague volverá a agradecérmelo. Yo puedo decir que comí como un cura. Muy recomendable.


Casa Clara
Partida Molinell, 9
46780 Oliva
962850518/962855559

domingo, 27 de marzo de 2016

Restaurante Andrés, Dólar

Tiene un inconveniente, su emplazamiento. En la salida de Dólar, entre Guadix y Almería, hay que pasar por allí o ir ex profeso, lo que es a mano no pilla, y a pesar de todo el lleno es habitual. Menú de 11 € para unas cantidades de mesa medieval y una calidad más que apañada. Ejemplo: Pedimos unos espárragos y nos traen una fuente que creímos que era una equivocación, porque los espárragos no se veían por ninguna parte, estaban enterrados bajo una capa de lonchas de jamón serrano, y no de las de papel de fumar. Un filete con patatas, vienen dos grandes filetes cada uno de los cuales cumpliría perfectamente en un menú normal, y sabrosos. también existe la opción de comer de tapas o de raciones, y todo con la misma abundancia y cocina casera, para comer como un cura sin dañar el bolsillo.

Reastaurante Andrés
Ctra. Almería, s/n
18512  Dólar - Granada
958697625

domingo, 14 de febrero de 2016

Casa Alberto, Madrid capital

Casa Alberto, un establecimiento de los de "toda la vida", es el claro ejemplo de lo que debería de ser y habitualmente no es.  es el claro ejemplo de que se puede conjugar el negocio, está siempre lleno, el público foráneo, gran cantidad de extranjeros y nacionales visitantes de la ciudad, y mantener la calidad del producto y una carta de platos tradicionales auténticos. Ubicado en pleno barrio de las letras, en la parte alta de la calle Huertas y a dos pasos de la Plaza de Santa Ana, es uno de los pocos establecimientos tradicionales no sólo por su fecha de apertura si no por su concepto de la restauración. Dividido en dos ambientes, comedor y bar, uno puede comer indistintamente tipo menú o de tapeo. la calidad de su cocina unida a la amabilidad, buen hacer y  capacidad de interacción con el cliente de su servicio hacen que la experiencia sea agradable en lo personal y en lo gastronómico. Sus callos, cocido, bacalao, manitas, croquetas... y el remate de una torrija de las especiales hacen que yo siempre consiga salir satisfecho como un cura.

Casa Alberto
Huertas, 18
28012 - Madrid
914 29 93 56

martes, 26 de enero de 2016

Mesón Casa Lucinio, Santiago Millas (León)

Comer cocido maragato parece haberse convertido en un deporte nacional. La zona bien merece la gran cantidad de visitantes que recibe y los pueblos y villas se han armado de gran cantidad de locales que ofrecen el emblemático plato. Como en todos los casos semejantes al olor del turismo y los dineros florecen las ofertas por doquier y, como siempre en semejantes circunstancias, no es oro todo lo que reluce o, dicho más apropiadamente, no es cocido maragato cabal todo lo que como tal se ofrece. No es el caso de este restaurante donde se puede comer el cocido maragato de toda la vida con carnes, berza y garbanzos tiernos y sabrosos como lo son los productos locales. Muy abundante y al módico precio de 20 € por persona incluida la bebida y el postre. Un lugar para comer como un cura sin dejarse la sotana en el intento.

Mesón Casa Lucinio
Plaza de los Bolos
Santiago Millas (León)
987691121/987630070
http://www.mesoncasalucinio.es/index.html

martes, 24 de noviembre de 2015

Mesón del Cantarero, Tarancón

Se puede decir que es un sitio de los de toda la vida. En la antigua carretera de Madrid a Valencia justo a la entrada del pueblo este restaurante de los de siempre tiene una amplia carta en la que incluye una selección de platos de la cocina conquense. El cuchifrito, el morteruelo, los zarajos, el ajoarriero, las migas de pastor... son especialidades que no debe de perderse una vez acomodado a la mesa. Si quiere comer como un cura compensa desviarse de la autovía y hacer un alto en este local

Mesón del Cantarero
Avenida del progreso, 30
16400 Tarancón (Cuenca)
969320533

www.mesondelcantarero.com

sábado, 12 de septiembre de 2015

Trasiego, Gijón

Descubrir a estas alturas las excelencias de la cocina asturiana, de la antigua y de la no tan antigua, sería una osadía. Confieso mi enamoramiento de sus quesos, de sus guisos y de su sidra bebida in situ. Se come bien en cualquier sitio, muy bien en la mayoría y excelentemente en bastantes porque la cocina asturiana, como casi todas las del norte, es una cocina donde se parte de una materia prima de gran calidad. Carnes, quesos, hortalizas y pescados son dignos de mención. Por eso cuando selecciono un sitio para comer me fijo mucho en que sea popular, en que la gente que llena las mesas tenga pinta de parroquiano habitual o foráneo esclavo del disfrute. Trasiego es una casa de comidas con opción de bar, por lo que puedes comer de tapas, menú o a la carta indistintamente. Yo, concretamente, comí de menú porque me pareció que la oferta era lo suficientemente satisfactoria para no tener que adentrarme en la carta. Por 12 euros por persona poder elegir entre cuatro primeros, cuatro segundos y una amplia selección de postres caseros y frutas me pareció una oferta suficiente. Tomamos lentejas, ricas y abundantes -te ponen la sopera para que te sirvas-, una sabrosa cecina con virutas de parmesano, unos excelentes escalopines al cabrales, excelente la carne de ternera como solo lo suele ser en el norte, muy rica y bien ligada la salsa de cabrales y patatas fritas de verdad, no congeladas o raras. Acabamos con un rico arroz con leche. Yo además acompañé mi comida con un vermut propio de la casa muy agradable. El resultado fianl un servicio rápido, amable y correcto por parte de una de las dueñas que atiende a la sala y una comida satisfactoria. Puedo decir, sin ambajes, que comí como un cura y que estoy presto para probar esos callos y esa fabada que comenté con la propietaria.

Restaurante Trasiego
Santa Doradía, 2
Gijón
985 33 25 68

domingo, 21 de junio de 2015

La Casita, Benidorm

Hay veces en que hay que preguntarse si no estamos convirtiendo esto de comer en una tontería injustificable. hay momentos en los que hay que preguntarse si la cocina a valorar es ese espectáculo de técnicas y aparatos de película de ciencia ficción, o esa persona que que día tras día trabaja con ahínco en los fogones de un bar sacando con honradez y pericia adelante unos menús que sirven para alimentar el cuerpo, y a veces el espíritu.

Benidorm, dos de la tarde, nos dirijimos al casco viejo a ver si podemos comer algo, sin excesivas pretensiones. Dado que entramos por la playa de levante empezamos a buscar en esa zona. Nos llama la atención un bar en una esquina. Comidas caseras. Tres platos, bebida, pan y postre 12.50. Terracita en la calle, concurrido pero no lleno. Nos sentamos cuatro personas y empezamos a mirarnos con cierta prevención viendo la oferta. De primero a elegir entre ajo blanco, una ensalada con aguacate y ensaladilla rusa. Elegimos de todo para poder probar y nos llevamos la primera sorpresa. la abundancia. Los platos servidos no son la típica ración de menú si no platos de carta. El ajoblanco delicioso, fresco, en el punto de ajo y con el toque de amargor de la almendra bien seleccionada. La ensalada abundante, fresca y variada. tal vez la ensaladilla rusa flojeara un poco en cuanto a la cantidad, pero por comparación con los otros. De segundo: pulpitos en salsa, espaguetis boloñesa o melón con jamón. Los pulpitos abundantes, bien cocidos, esto es ni duros, ni blandos, y en una salsa francamente sabrosa, con su toquecito de picante. Yo hice barcos hasta que se me secó el mar. El melón superable y el jamón ibérico y bien cortado. A esta altura de la película y mientras esperábamos el tercero que cerraba plaza era un comentar y no parar sobre la grata experiencia que nos habíamos encontrado inopinadamente. Y faltaba, en expresión lugareña, la traca final. Dos habíamos pedido arroz con pescado y marisco y dos fritura de pescado. Había otras dos opciones de carne que descartamos, brocheta de cordero y no recuerdo que otra cosa. Esperábamos un plato de arroz de ración, de ese tan rico que se hace en muchos bares de España y que sirve como tapa o ración para acompañar a los aperitivos, pero no estábamos preparados para que nos sirvieran un arroz en paella recién hecho, lleno de raya y de almejas, sabroso y en su punto, con su "socarrat" y su grosor perfectos y abundante. La fritura, finalmente, no rebajaba la nota. Pescado fresco, tres cariocas, calamares y chopitos, Café para unos y postre para otros. faltaba la cuenta. Clavada, ni una duda.
Así que emocionado por lo inesperado de la experiencia y por un buen hacer incuestionable me permití visitar a la cocinera que era capaz de tanta satisfacción con una cocinita de juguete. Y ahí fue mi ultima sorpresa: la cocinera no era española, lo cual, a mi modo de ver, duplica sus méritos ya que ha sido capaz de asimilar con absoluta soltura y calidad una cocina que inicialmente le era extraña, y respetar sus usos y cualidades.

Un hallazgo para comer de menú. Ni por calidad, ni por cantidad, ni por precio me va a ser fácil encontrar un sitio semejante. Comí como un cura y para mi es un lugar muy, muy recomendado

La Casita
Marqués de Comillas, 37
03501  Benidorm
698219024 

sábado, 2 de mayo de 2015

Casa Maragato, Busdongo

Si no sabes si has ido o no alguna vez a Casa Maragato es que no has ido, porque el lugar es inolvidable. Inolvidables por si mismo, inolvidable por sus formas y por su contenido. Todo es peculiar en esta tienda con mesas, porque eso es lo que es Casa Maragato, un lugar en el que se venden vinos, quesos embutidos y conservas, pero que te la da la oportunidad de cosumir in situ lo comprado. La calidad de los productos propios es magnífica. Creo que he comido la mejor cecina y uno de los mejores chorizos que recuerdo. Es conveniente dar prioridad a consumir los productos locales, aunque también los demás son buenos, pero no tan especiales como los propios. El primer espectáculo es ver cortar la cecina a Tere. Ni los cortadores de Jamón, ni nada que yo haya visto antes. Impresionante. Se pide el producto, te lo cortan, te lo pesan y te lo sirven en papel de estraza a modo de plato. El pan riquísmo y el vino peleón del lugar, aunque yo no me perdería la limonada que ellos hacen y que en realidad es sangría. Todo en el local es un monumento a la tienda tradicional, Todo en Casa Maragato apunta a satisfacer al cliente, desde la charla de Juan y de Tere, al placer de degustar producto genuino, pasando por el ritual de adquisición y servicio. Hay que salirse de la autovía y subir Pajares, pero el esfuerzo se ve sobradamente compensado. Para disfrutar como un cura.

Una última recomendación. No se vaya de Busdongo sin probar sus Suspiros. Si no los tienen en Casa Maragato apenas veinte metros más arriba hay una pequeña panadería donde adquirirlos. Un placer.

Casa Maragato
Carretera de Asturias, 6
24690- Busdongo (León)
987598127

sábado, 14 de marzo de 2015

Bavieca, Medinaceli

En un pueblo turístico es difícil decidirte por algún restaurante, sobre todo si pretendes comer a un precio razonable un producto de una calidad digna, y ese es el caso de Madinaceli, un maravilloso pueblo lleno de asadores y restaurantes en los que poder probar fortuna. No puedo hablar de los que no he conocido, pero en todo caso tuve la suerte de elegir este restaurante regentado por Mario en la sala y su mujer en los fogones. Hay algunos elementos que me dan pistas sobre que lugar elegir: el primero que la carta contenga platos de cuchara y el segundo que cuando hablas con quien te atiende, te atienda, te entienda y demuestre un cierto cariño por lo que está haciendo. En Bavieca se cumplieron todos los requisitos. Comimos una judias con perdiz francamente sabrosas, una carrillada deliciosa y unos rollitos de Idiazabal con frambuesa que disfruté ampliamente. La atención de Mario excelente tanto en el servicio de mesa como en sus comentarios y conocimientos. Y además tenía vermut español. Debo de reconocer que comí como un cura y la cuenta, que no llegaba a los 50 € por dos personas, ajustada. Finalmente me ganó con un chupito de aguardiente de hierbas de entendido. Excelente experiencia.

Bavieca
Hotel-Restaurante
Campo de San Nicolás, 6
42240 Madinaceli
975326106

domingo, 22 de febrero de 2015

Restaurante Salvador, Madrid capital

Tradicional. Yo creo que es la palabra que define este local. Fui con un amigo que me llevó y que pidió lo mismo que hace veinte años, una merluza a la romana francamente buena. Yo, y mis obsesiones, pedimos unos callos que fueron sabrosos, densos, como mandan los cánones. Para no perderse las kokotxas y los buñuelos de bacalao. A nuestro alrededor un ambiente de diario y una atención más que correcta perfectamente supervisada por la hija y heredera del fundador. En definitiva un lugar en el centro de Madrid recomendable para cualquiera al que le pille a mano, e incluso para ir ex profeso y con raciones abundantes y precios razonables. Cura.

Restaurante Salvador
Barbieri, 12
28004  Madrid
915214524/915315100

miércoles, 5 de noviembre de 2014

Arte de Cozina, Antequera

Hacer las cosas bien es importante. Hacerlas con cariño y convicción también. Charo las hace juntando todos estos ingredientes y con un toque de investigación e interés por recuperar la cocina que recuerda de su niñez. Y el resultado es inevitable, excelente. Todos los platos que probamos, casi todos ellos recuperación de recetas antiguas, fueron muy de nuestro agrado, el potaje de castañas, el "empedraillo", el guiso de patas y el guiso de garbanzos con sepia. Y también los postres. El local merece la pena verse por si mismo y si tu hambre no da como para ocupar una mesa el bar anexo "Arte de Tapas", te permite degustar prácticamente lo mismo en cantidades más llevaderas. El resultado final en cuanto a precio correcto, en cuanto a servicio muy amable, en cuanto a la labor que está llevando a cabo, impagable. Yo desde luego comí como un cura y tengo intención de repetir a la más mínima oportunidad. 

jueves, 21 de agosto de 2014

Casa Chaver, Figueiró

Debo empezar mi comentario por una confesión: Cuando voy a ver a Suso voy a casa de un amigo. Llevo muchos años visitando Casa Chaver y disfrutando de su cocina, corta, y su reposteria, cuando la tiene, pero hace un par de años, y por circunstancias personales, Suso tuvo un bache del que a dia de hoy se ha recuperado. La irrupción de Tere en la cocina y su toque personal y la recuperación de la repostería propia que antes era obra de la madre de Suso y ahora de él mismo, de esos flanes y leche frita dignos de llorar un poco por su efímera existencia, hacen que recordemos los mejores tiempos pasados.

La carta es siempre corta: concejales (trozos de bacalao pequeños, rebozados y fritos), pimientos de Padrón, calamares, tortilla, huevos fritos con patatas y chorizo o zorza son las propuestas habituales del lugar aunque siempre suele haber alguna cosa más, pero si quiere algo
especial llame antes y conciértelo, merece la pena. Los callos, el estofado, el conejo a la cazadora, la lamprea, la empanada... no le van a decepcionar.

No olvide intentar los postres, o reservarlos, no se arrepentirá, como no se arrepentirá de probar el albariño de la casa y los chupitos de remate.

Tras una cuenta ajustada podrá comprobar que ha comido como un cura de los de antes y además habrá disfrutado de un ambiente casero y cordial

Casa Chaver
Plaza de la Iglesia
Figueiró

sábado, 10 de mayo de 2014

Restaurante Almería, Enix

Solo un pero, hay que subir hasta Enix, pero una vez allí las vistas de la confluencia entre el mar de plástico y la mar salada y mediterránea compensan sin duda el viaje. pero las vistas solo son la primera compensación porque la comida del lugar es sin duda una segunda y placentera compensación. raciones abundantes, sabor casero y local, y un precio ajustado. Migas, caracoles, ajo blanco al estilo almeriense, carne al ajillo o con tomate, asadura, albóndigas, patatas a lo pobre. Todo son preparaciones con un innegable sabor a cocina de toda la vida, sin apaños ni componendas. El único problema es elegir lo que quieres probar ya que las raciones no permiten la variedad salvo que estés dispuesto a tirar de cacharros para llevarte a tu casa.

Hay que tener presente que las migas, las patatass a lo pobre y el arroz hay que reservarlos a la hora de pedir mesa ya que si no no podrán probarlos. Y no se preocupen por la cuenta, no les va a hacer más pesada la digestión

Para comer como un cura y disfrutar de las vistas.

Restaurante Almería
Jaén, 2
Enix -Almería-
950 559 714

martes, 11 de marzo de 2014

Casa Paco, Madrid capital

En la divisoria de las cavas, a la espalda de la Plaza Mayor, esta taberna restaurante mantiene la tradición de la comida casera, sabrosa y bien cocinada que uno busca con ahínco cuando quiere disfrutar de los sabores de Madrid y algo más. Una muy gustosa sopa de ajo, unos callos gelatinosos y plenos de disfrute, una buena carne roja, unos huevos rotos con color y sabor..., todo es un disfrute para el paladar en una zona en lo que lo habitual son las franquicias y la cocina de calidad dudosa enfocada al turista que no tiene referencias para comparar. Los precios no son especialmente baratos, es verdad, pero se pagan con gusto por la calidad disfrutada.

Aunque los bolsillos de la sotana necesitan de algo de profundidad el estomago dictamina que hemos comido como curas.

Casa Paco
Puerta Cerrada, 11
28005 Madrid
913663166


domingo, 26 de enero de 2014

El Almirez, Alcobendas

Para mí "El Almirez", es uno de mis restaurantes de cabecera, uno de esos sitios en los que primero pienso cuando quiero disfrutar y en los que me siento como en casa. El trato de Conchi, de los Fernandos, padre e hijo, y de los camareros habituales es tan cercano que me siento en mi propio comedor. Unos callos excepcionales, una ensaladilla de las mejores, las bravas y las carnes rojas no desmerecen el resto de la carta siempre bien cocinada y surtida de producto de primera calidad. Es conveniente no perderse en temporada las setas de cardo y alguna sorpresa que Fernando siempre tiene para los habituales. Yo siempre como como un cura con ínfulas de obispo.

Las Paleñas, Málaga capital

No se puede decir que esté en el centro de la ciudad o en alguna de las zonas turísticas. Esta cervecería, casa de comidas, bar, está en un barrio periférico, barriada Las Delicias, de la capital malagueña y por aspecto y público sería uno más entre los muchos que jalonan sus calles, pero su singularidad está en lo que contienen los platos que te sirven y los precios que has de pagar por ellos. Aunque su especialidad declarada son los pescados y mariscos, magníficos y sencillos, yo he probado uno de los más exquisitos arroces que han pasado por mi paladar. Y no le llamaban paella. Puedo decir que he comido como un cura y pagado como un mendigo.