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domingo, 31 de julio de 2016

Casa Cristina, Tellego


La búsqueda de la excelencia es un patrón común a casi todos los hombre y mujeres. No todos coinciden en donde buscar la excelencia y otros disienten en donde la han encontrado. Los hay que la buscan por el precio, otros por el interés, otros creen encontrarla en la decoración o el servicio y otros nos conformamos con buscarla en el sabor, en el impacto emocional que proporciona el hallazgo. Incluso se elija el criterio que se elija habrá discrepancias sobre donde has probado el mejor ... Así somos, y así debemos de ser. En honor a ello voy a decir que en Casa Cristina he tomado la segunda mejor fabada del mundo. ¿Que donde he probado la primera? en ningún sitio, pero lo hago para no discutir, y para mostrarme absolutamente intransigente en el arroz con leche. Ese sí, y discuto lo que haga falta, es el mejor que he probado en mi vida, y, estoy convencido, el mejor del mundo mundial. también he probado el pote, riquísimo, el rollo de bonito, excelente, el pitu, muy bueno, la carne guisada, buena y el cordero, bueno. En todo caso la materia prima es excepcional en todos los platos como excepcional es el trato de Cristina y su familia, todas mujeres. Solo un pero y que supongo que es fácil de solventar, las patatas fritas. Desentonan del resto de la comida y deberían de servirlas aparte o no servirlas. De todas forma para comer como un cardenal a precio de cura comida asturiana de toda la vida y disfrutando de unos paisajes magníficos no debe de olvidar visitar este local.




Casa Cristina
Tellego-Ribera de Arriba
Asturias
985 796 251 / 985 796 481



miércoles, 27 de julio de 2016

La Taberna del Puerto, Cudillero

Comer en Cudillero no es difícil. Hay más restaurantes y bares que habitantes. Pero precisamente en eso reside la dificultad, en acertar con un local capaz de darte ese mínimo de verdad, de calidad, de buen hacer exigibles a un establecimiento radicado en un pueblo con lonja y flota pesquera. Y además que sea a un precio razonable. La única solución es leer las cartas con atención. Comparar precios y buscar las especialidades del lugar. La intuición es otro elemento a tener en cuenta. Finalmente nos sentamos en la Taberna del Puerto. Y el resultado no fue malo, es más, yo me fui satisfecho de lo comido y de lo pagado. Unas andaricas, unos chipirones y y unas fabes con almejas sustanciosas, en su calidad y en su preparación. Solo un pero, los postres. Pero con levantarse y comer un helado en cualquier sitio, solucionado. Para mí, recomendable.

La Taberna del Puerto

La Ribera, 4
33150 Cudillero
985590477

martes, 26 de enero de 2016

Mesón Casa Lucinio, Santiago Millas (León)

Comer cocido maragato parece haberse convertido en un deporte nacional. La zona bien merece la gran cantidad de visitantes que recibe y los pueblos y villas se han armado de gran cantidad de locales que ofrecen el emblemático plato. Como en todos los casos semejantes al olor del turismo y los dineros florecen las ofertas por doquier y, como siempre en semejantes circunstancias, no es oro todo lo que reluce o, dicho más apropiadamente, no es cocido maragato cabal todo lo que como tal se ofrece. No es el caso de este restaurante donde se puede comer el cocido maragato de toda la vida con carnes, berza y garbanzos tiernos y sabrosos como lo son los productos locales. Muy abundante y al módico precio de 20 € por persona incluida la bebida y el postre. Un lugar para comer como un cura sin dejarse la sotana en el intento.

Mesón Casa Lucinio
Plaza de los Bolos
Santiago Millas (León)
987691121/987630070
http://www.mesoncasalucinio.es/index.html

sábado, 12 de septiembre de 2015

Trasiego, Gijón

Descubrir a estas alturas las excelencias de la cocina asturiana, de la antigua y de la no tan antigua, sería una osadía. Confieso mi enamoramiento de sus quesos, de sus guisos y de su sidra bebida in situ. Se come bien en cualquier sitio, muy bien en la mayoría y excelentemente en bastantes porque la cocina asturiana, como casi todas las del norte, es una cocina donde se parte de una materia prima de gran calidad. Carnes, quesos, hortalizas y pescados son dignos de mención. Por eso cuando selecciono un sitio para comer me fijo mucho en que sea popular, en que la gente que llena las mesas tenga pinta de parroquiano habitual o foráneo esclavo del disfrute. Trasiego es una casa de comidas con opción de bar, por lo que puedes comer de tapas, menú o a la carta indistintamente. Yo, concretamente, comí de menú porque me pareció que la oferta era lo suficientemente satisfactoria para no tener que adentrarme en la carta. Por 12 euros por persona poder elegir entre cuatro primeros, cuatro segundos y una amplia selección de postres caseros y frutas me pareció una oferta suficiente. Tomamos lentejas, ricas y abundantes -te ponen la sopera para que te sirvas-, una sabrosa cecina con virutas de parmesano, unos excelentes escalopines al cabrales, excelente la carne de ternera como solo lo suele ser en el norte, muy rica y bien ligada la salsa de cabrales y patatas fritas de verdad, no congeladas o raras. Acabamos con un rico arroz con leche. Yo además acompañé mi comida con un vermut propio de la casa muy agradable. El resultado fianl un servicio rápido, amable y correcto por parte de una de las dueñas que atiende a la sala y una comida satisfactoria. Puedo decir, sin ambajes, que comí como un cura y que estoy presto para probar esos callos y esa fabada que comenté con la propietaria.

Restaurante Trasiego
Santa Doradía, 2
Gijón
985 33 25 68

viernes, 28 de agosto de 2015

La Bomba Bar, Madrid capital

La calle Costa Rica siempre ha sido rica en locales de restauración y terrazas. Se alternan, sin pisarse, bares, restaurantes y franquicias que reposan mesa y sillas en sus amplias aceras y que promueven una cita futura cada vez que pasas en coche y ves que prácticamente todas están llenas de gente disfrutando del momento. pero esa cita va habitualmente posponiéndose sin que encuentres el momento porque la ubicación es más propia de los vecinos del lugar que de las gentes de paso. Claro que esto siempre puede cambiar si encuentras ese sitio que te da algo que aprecies y que lo convierta en un lugar singular y deseable. Y eso es lo que a mi me ha sucedido el otro día, un día de esos en que las circunstancias te ponen en un lugar, a una hora, y con unas perspectivas que te obligan a buscar refugio y reparación allí donde te encuentras. Paseas un poco, observas el público, la carta, lo que hay en las mesas, el ambiente, sin llegarte a decidir hasta que de repente se te ilumina algo y decides. hay veces en que aún meses después te preguntas que se te ha iluminado, pero otras la satisfacción de la elección se suma a la del consumo. Y eso es lo que me sucedió con este bar. Vermut de grifo, Zarro, y un revuelto de judías verdes y setas, que suele prometer insulsez, al centro, como tapa, sabroso. Después un menú de salmorejo, rico y un rabo de toro, muy rico, y unas excepcionales, por cantidad, precio y calidad, tapas de callos y de caracoles. Los callos sabrosísimos y los caracoles, receta propia de la casa, de chuparse hasta los codos. El precio absolutamente ajustado nos dejó con las ganas y la determinación de repetir. Recomendado.

La Bomba Bar
Costa Rica, 20
28016 Madrid
91 350 68 61

domingo, 16 de agosto de 2015

Frigideiras do Cantinho, Braga (Portugal)

Visitar Braga es siempre un placer por su vida, sus calles comerciales y sus monumentos, pero, precisamente por eso y por su vocación turística, elegir un lugar en el que comer exige una cierta paciencia. Descartados de antemanos productos globalizados y franquicias, lo mejor es aprovechar el paseo por sus preciosas calles para husmear con disimulo que es lo que se come en cada terraza y leer con parsimonia la escasa información que sobre lo que se puede degustar figura en las pizarras que te encuentras en las aceras. Es una costumbre, la de exhibir las cartas en el exterior para que puedas leer tranquilamente la oferta de cocina y sus precios, que en Portugal se echa de menos. Bacalao, sin duda, prioritario, pero ¿con cual de las cientos de recetas que en este país se cocina?
En fin, que paseando, paseando llegamos a este local y comprobamos que el público mayoritario era local, popular y de una cierta edad, que en las mesas se servía principalmente bacalao al horno y bacalao dourada y que además en todas las mesas servían una especie de pasteles con guarnición en tanto particulares, las frigideiras que dan nombre al local.  ¿Que que es una frigideira? Un relleno de carne picada arropada por una masa de hojaldre finísimo que fabrican durante más de tres horas en el mismo local con una calidad y sabor que hacen del tabajo un éxito. El bacalao muy rico, las frigideiras un hallazgo y alguna otra cosa que tomamos, como una lengua guisada y una sopa de repollo, no desmerecieron. El precio, bien comidos, bien bebidos y excelentemente servidos, no llegó a 12 € por persona. Para mi muy recomendable.

Frigideiras do Cantinho
Largo Sant Joao de Souto, 1
4700-326 Braga
253263991
http://frigideirasdocantinho.pt/

sábado, 8 de agosto de 2015

D'Alvaro, Muxía

Hay ocasiones, circunstancias -es tarde y van a cerrar las cocinas, no tengo internet para consultar, todos ponen lo mismo, ...- en que a la hora de comer en vez de una selección haces una elección totalmente a ciegas, instintiva. Eso fue lo que nos pasó en este local de Muxía. Llegamos al pueblo tarde y pensando comer en un mercadillo con contenido gastronómico lo que en Galicia supone presencia de pulpeiras, empanadas, buen pan y algunas otras cosas con las que completar un almuerzo informal pero altamente satisfactorio. Llegamos tarde por la hora, las 15.30, pero temprano por el día, el mercadillo no abría hasta el día siguiente. Así que nos vimos en la tesitura de elegir con rapidez algún lugar en el que reponer las fuerzas gastadas en una caminata desde Fisterra al faro y vuelta.
Pues eso, elegimos sin ningún tipo de información previa y con la amenaza de quedarnos sin comer a causa de la hora. Nos dirigimos al puerto, que en en caso de pueblos marineros es lo lógico, y paseamos la vista con cierta aprensión turística por el entorno. Entre los varios lugares elegimos este porque su terraza era la más acogedora, sin más y, dado el día, sin intención de sentarnos en ella. La elección fue más que acertada
Pedimos un pulpo flambeado, especialidad de la casa y no sin antes haber visto pasar algunos con destino a otras mesas, unas almejas a la marinera y una carne a la piedra para dos. Aunque la elección de la carne pueda parecer paradójica en un pueblo marinero, conozco mi tierra y se que puedo hacerlo con un alto índice de acierto.
El pulpo abundante, bien cocido, es claramente una variación del pulpo a la gallega, no a feira, y está francamente sabroso, acompañado de unos cachelos ávidos del juguillo del pulpo que los empapa y de muy buena calidad y punto de cocción. Un plato redondo. Las almejas grandes, sustanciosas aún sin tener en cuenta la salsa, y cocinadas en una salsa sabrosa y densa, casi sólida. La carne del país, fileteada y servida, y esa fue una de las razones de pedirla, con un plato metálico instalado sobre una cocinita portatil de gas que garantiza la temperatura necesaria para su preparación sin altibajos ni cambios de utensilio, un hallazgo. Para finalizar unas cañitas, postre orensano que ha traspasado fronteras, con una masa que tenía, si lo buscabas, ese punto de sal que debe de tener y una crema rica para relleno.
No puedo juzgar por lo que no he comido, pero en las mesas de los alrededores, casi todo público nacional y casi diría que bastante local, se veía bastante fruicción comiendo unas abundantes y apetitosas, al menos de aspecto, masriscadas. La zona lo permite.
Resultado final, una gran e inesperada satisfacción completada a la hora de pagar la cuenta, con una botella de Terras Gauda y algún café, no llegaba a los 80 euros y habíamos comido tres personas sin ningún tipo de frugalidad. En mi opinión muy recomendable. 

D'Alvaro
C/ Marina, 22
Muxía
981 74 25 01

domingo, 21 de junio de 2015

La Casita, Benidorm

Hay veces en que hay que preguntarse si no estamos convirtiendo esto de comer en una tontería injustificable. hay momentos en los que hay que preguntarse si la cocina a valorar es ese espectáculo de técnicas y aparatos de película de ciencia ficción, o esa persona que que día tras día trabaja con ahínco en los fogones de un bar sacando con honradez y pericia adelante unos menús que sirven para alimentar el cuerpo, y a veces el espíritu.

Benidorm, dos de la tarde, nos dirijimos al casco viejo a ver si podemos comer algo, sin excesivas pretensiones. Dado que entramos por la playa de levante empezamos a buscar en esa zona. Nos llama la atención un bar en una esquina. Comidas caseras. Tres platos, bebida, pan y postre 12.50. Terracita en la calle, concurrido pero no lleno. Nos sentamos cuatro personas y empezamos a mirarnos con cierta prevención viendo la oferta. De primero a elegir entre ajo blanco, una ensalada con aguacate y ensaladilla rusa. Elegimos de todo para poder probar y nos llevamos la primera sorpresa. la abundancia. Los platos servidos no son la típica ración de menú si no platos de carta. El ajoblanco delicioso, fresco, en el punto de ajo y con el toque de amargor de la almendra bien seleccionada. La ensalada abundante, fresca y variada. tal vez la ensaladilla rusa flojeara un poco en cuanto a la cantidad, pero por comparación con los otros. De segundo: pulpitos en salsa, espaguetis boloñesa o melón con jamón. Los pulpitos abundantes, bien cocidos, esto es ni duros, ni blandos, y en una salsa francamente sabrosa, con su toquecito de picante. Yo hice barcos hasta que se me secó el mar. El melón superable y el jamón ibérico y bien cortado. A esta altura de la película y mientras esperábamos el tercero que cerraba plaza era un comentar y no parar sobre la grata experiencia que nos habíamos encontrado inopinadamente. Y faltaba, en expresión lugareña, la traca final. Dos habíamos pedido arroz con pescado y marisco y dos fritura de pescado. Había otras dos opciones de carne que descartamos, brocheta de cordero y no recuerdo que otra cosa. Esperábamos un plato de arroz de ración, de ese tan rico que se hace en muchos bares de España y que sirve como tapa o ración para acompañar a los aperitivos, pero no estábamos preparados para que nos sirvieran un arroz en paella recién hecho, lleno de raya y de almejas, sabroso y en su punto, con su "socarrat" y su grosor perfectos y abundante. La fritura, finalmente, no rebajaba la nota. Pescado fresco, tres cariocas, calamares y chopitos, Café para unos y postre para otros. faltaba la cuenta. Clavada, ni una duda.
Así que emocionado por lo inesperado de la experiencia y por un buen hacer incuestionable me permití visitar a la cocinera que era capaz de tanta satisfacción con una cocinita de juguete. Y ahí fue mi ultima sorpresa: la cocinera no era española, lo cual, a mi modo de ver, duplica sus méritos ya que ha sido capaz de asimilar con absoluta soltura y calidad una cocina que inicialmente le era extraña, y respetar sus usos y cualidades.

Un hallazgo para comer de menú. Ni por calidad, ni por cantidad, ni por precio me va a ser fácil encontrar un sitio semejante. Comí como un cura y para mi es un lugar muy, muy recomendado

La Casita
Marqués de Comillas, 37
03501  Benidorm
698219024 

viernes, 5 de junio de 2015

La Teja, Venta de Cárdenas

Un lugar en el camino, eso que antes se llamaba bar de carretera y que ahora por mor de la necesidad se ha convertido en restaurante y tienda de productos del entorno. Cuando el tiempo es bueno es un placer comer en la terraza con vistas al parque natural de Despeñaperros. Su enclave, vistas y ubicación, lo hacen idóneo para ese alto en el camino que es tan necesario, y, si coincide con la hora de hacer un refrigerio, miel sobre hojuelas, postre disponible en la carta y en la tienda. Tiene una extensa carta de cocina local, regional y nacional. Si uno se atiene a lo que es la cocina es correcta y los precios ajustados. las migas un poco grasientas, la pipirrana sabrosa, la parrillada de verduras del tiempo bien seleccionada y al punto, el rabo de toro correcto y un exquisito queso manchego son algunas de las opciones a tener en cuenta a la hora de pedir. Recomendado.

La Teja
Autovía A4 Km. 244
13768 - Venta de Cárdenas (Ciudad Real)