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viernes, 5 de junio de 2015

Mesón de la Virreyna, Chinchón

La plaza de Chinchón es sin duda una de las más bonitas de España, y comer en uno de sus balcones una experiencia agradable. Si a una localización con encanto le añades una cocina en la que se cuidan el producto y su tratamiento la experiencia promete ser de las que se recuerdan por mucho tiempo. El servicio impecable, el precio asequible, es más, si tenemos en cuenta el emplazamiento y la calidad yo hablaría de barato, la cantidad abundante, con cuatro menús comimos cinco sin escasez. En cuanto a la carta amplia y con abundante presencia de lo local que se agradece. Intentamos probar todo lo posible y comprobamos con agrado que todo lo probado cumplía las expectativas. Unas migas sabrosas y que no resultaban aceitosas ni indigestas como sucede tantas veces, un gazpacho bien hecho, una sopa castellana -sopa de Chinchón, en la carta- abundante, bien trabada y, con su huevo y su jamón, contundente, unos callos melosos y en su punto que resultaron deliciosos, un rabo de toro que superaba barreras y un cordero asado al que no había pero que ponerle, ni siquiera en esa difícil cuestión de la edad del animal. En definitiva, un lugar muy recomendable para disfrutar del entorno y de la cocina madrileña, castellana y algunas incrustaciones de la mal llamada "cocina española".

El Mesón de la Virreyna
Plaza Mayor, 28
28370 - Chinchón (Madrid)
918 94 00 15

sábado, 21 de marzo de 2015

El Fogón de Trifón, Madrid capital

En pleno barrio de Salamanca es un local de tan pequeño casi escaso, pero maravillosamente aprovechado. Cocina tradicional y más, su fama viene por tres platos que forman su carta emblemática: los callos, el rabo de toro y las croquetas. A este se le pueden unir los caracoles, las mollejas, las albóndigas y muchas más entradas de la carta que a pesar de no haber probado parecían complacer a quienes las tomaban, entre otras una vistosa ensalada de pamplinas con granada, trocitos de jamón y muchos más ingredientes que no soy capaz de enumerar. El servicio, al menos en barra donde nos atendió Trifón hijo, muy agradable. El precio no es barato aunque tampoco sea desmesurado, algo más caro que razonable. En todo caso de la comida disfrutamos por su calidad y por la posibilidad de comer en base a raciones, unidades y medias raciones, que cada vez me parece más agradable que el menú o la carta de platos inamovibles en su calidad y estructura. la bodega correcta tanto en vinos como vermuts y de postre una tarta de queso con mermelada de aceituna francamente buena aunque amenazaba en su enunciado con un dulce de leche que solo era decorativo. Para mi recomendado.

El Fogón de Trifón
Ayala, 144
Madrid
914023794