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lunes, 18 de abril de 2016

Donde Alberto, Burgos capital

Pretender dominar la excelencia en el tapeo en una ciudad sin vivir en ella, o frecuentarla, es una osadía en la que no pretendo caer, pero a veces, por suerte y un cierto olfato, se da el acierto inopinado, a las primeras de cambio. Llegamos a Burgos sin ningún tipo de idea preconcebida, sin ningún tipo de estudio comparativo o acceso a páginas especializadas, a cuerpo gentil, que solía decirse, y preguntamos. Así que siguiendo las indicaciones que nos dieron accedimos a la zona lúdico gastronómica. y allí estaba este local, bastante lleno y con ese aire de hacer las cosas bien que supone la clientela mayoritariamente local y las mesas bien y diversamente surtidas. para empezar varias marcas de vermut, que a mí siempre me da sensación de interés por lo que el cliente quiere y me predispone favorablemente, después el trato cordial y directo del propietario, Alberto, que tuvimos la suerte de que nos atendiera y que como uno más se mueve entre las mesas, y luego su planteamiento sencillo y eficaz. No hay carta de pinchos porque con la cocina que tiene solo puede garantizar poder servir lo que tiene, a la vista y recitado. La barra bien surtida de pinchos y la calidad de todo lo que probamos, salvo la cazuela de bacalao, que no es que estuviera mala si no que se quedaba rezagada ante la calidad de una cecina magnífica, la excelencia de unas croquetas de cecina notables y los muy sabrosos pinchos que probamos, los saquitos y una tosta de ensaladilla alemana. Todo excelente y con la sorpresa final de un precio perfectamente ajustado. Es más, atractivo. para mí un local muy recomendable y en el que me comprometo a repetir cada vez que mis pasos, peregrinos o turísticos me lleven por Burgos.

Donde Alberto
Plaza de Alonso Martinez, 5
09003 Burgos

sábado, 12 de septiembre de 2015

Trasiego, Gijón

Descubrir a estas alturas las excelencias de la cocina asturiana, de la antigua y de la no tan antigua, sería una osadía. Confieso mi enamoramiento de sus quesos, de sus guisos y de su sidra bebida in situ. Se come bien en cualquier sitio, muy bien en la mayoría y excelentemente en bastantes porque la cocina asturiana, como casi todas las del norte, es una cocina donde se parte de una materia prima de gran calidad. Carnes, quesos, hortalizas y pescados son dignos de mención. Por eso cuando selecciono un sitio para comer me fijo mucho en que sea popular, en que la gente que llena las mesas tenga pinta de parroquiano habitual o foráneo esclavo del disfrute. Trasiego es una casa de comidas con opción de bar, por lo que puedes comer de tapas, menú o a la carta indistintamente. Yo, concretamente, comí de menú porque me pareció que la oferta era lo suficientemente satisfactoria para no tener que adentrarme en la carta. Por 12 euros por persona poder elegir entre cuatro primeros, cuatro segundos y una amplia selección de postres caseros y frutas me pareció una oferta suficiente. Tomamos lentejas, ricas y abundantes -te ponen la sopera para que te sirvas-, una sabrosa cecina con virutas de parmesano, unos excelentes escalopines al cabrales, excelente la carne de ternera como solo lo suele ser en el norte, muy rica y bien ligada la salsa de cabrales y patatas fritas de verdad, no congeladas o raras. Acabamos con un rico arroz con leche. Yo además acompañé mi comida con un vermut propio de la casa muy agradable. El resultado fianl un servicio rápido, amable y correcto por parte de una de las dueñas que atiende a la sala y una comida satisfactoria. Puedo decir, sin ambajes, que comí como un cura y que estoy presto para probar esos callos y esa fabada que comenté con la propietaria.

Restaurante Trasiego
Santa Doradía, 2
Gijón
985 33 25 68

martes, 5 de noviembre de 2013

La Hora del Vermut, Madrid capital

A veces, pocas desgraciadamente, en medio de la moda surge el hecho diferencial, o, expresado de otra forma, a veces se consigue poner de moda lo que nunca debió de pasar de moda por ser de mucha mayor calidad que lo que lo ha sustituido.

Tengo que confesarme un enamorado del vermuth, o vermut, o en castellano popular vermú, pero del vermú español, del madrileño, del vasco, del riojano, del manchego.... que tantos hay en nuestro país y más y nunca he entendido que a toda esta variedad la haya sustituido un producto de fuera, más caro y mucho menos agradecido para mi limitado paladar.

Por todo lo antedicho es difícil que pase cerca del Mercado de San Miguel sin que haga un hueco para tomarme un vermú nacional en este local en el que me permiten elegir la ambrosía con la que acompañar cualquier pincho o ración que pille alrededor y que ingiero solo para que mi organismo admita un segundo o incluso un tercer vermú con el que disfrutar hasta poner los ojos en blanco.

Soy así de raro, soy de vermú. Recomendado, sin ninguna duda y espero que cunda el ejemplo.

La Hora del Vermut
Mercado de San Miguel
Plaza de San Miguel, s/n
Madrid    28005

miércoles, 2 de octubre de 2013

El Marisquero, Málaga capital

Bar junto a la plaza de abastos. Buenas raciones de calidad y presios razonables. Recomendado. Muy bueno el vermut de la casa.


El Marisquero
Calle Olozaga, 7
Málaga